Tu Empleabilidad empieza en la Universidad
En un mundo tan
cambiante como en el que nos ha tocado vivir, los perfiles
demandados por las empresas cuando acuden al
mercado de trabajo han variado. Cuando buscan una persona
recién graduada ya no se conforman, como podía
suceder antes, con que tenga el título debajo del brazo,
el título sólo ya no vale. Además del título se exige capacidad de aprendizaje,
de trabajo en equipo, de comunicación oral y escrita,
de liderazgo, de innovación
Las empresas no contratan personas para crear empleo
Las empresas, como cualquiera de nosotros, tienen problemas
y retos que vencer
Las empresas necesitan personas capaces de resolver y asumir
esos problemas y retos
Las empresas contratan a empleados que les aportan valor,
que pueden hacer algo por ellas
Para ser una de esas personas tendrás que esforzarte
durante tu etapa universitaria
¿Entonces qué buscan
las empresas?
Buscan personas dispuestas a trasladarse a diversas ciudades
e incluso países; con gran capacidad de trabajo;
con capacidad de análisis; con capacidad de relaciones
interpersonales; que hablen idiomas extranjeros; que tengan
iniciativa; con conocimientos de computación e internet;
con experiencia académica internacional; con alguna
experiencia previa a través de prácticas nacionales
e internacionales, éstas últimas se valoran
muy positivamente; todo ello impregnado de un fuerte componente ético.
Perfil buscado por estas empresas en sus potenciales empleados:
• Mentalidad abierta
• Adaptabilidad
•
Buen rendimiento académico
•
Movilidad geográfica
• Capacidad para trabajar en entornos internacionales
•
Capacidad de comunicarse en dos o más idiomas
La Universidad,
bajo su modelo educativo “Saber útil” y “Ser útil” nos
brinda la oportunidad de desarrollar estas habilidades al
máximo. Empieza a ser consciente de la importancia
profesional de lo que haces durante estos años: trabajas
bajo presión, desarrollas múltiples tareas,
cumples plazos, gestionas tu tiempo para llegar a todo, haces
trabajos en grupo, tomas decisiones, aprendes de tus fracasos,
desarrollas habilidades de investigación, de comunicación
oral y escrita, etc. |